viernes, 14 de diciembre de 2012

Desinflarme.

Voy nadando, en realidad floto en el agua cálida de una lágrima que pasea por mi cara, una lágrima que no entiende por qué nació, que me mira triste y confundida. Se va de mi cuerpo, tan afligida por existir, porque ella también siente lo que mi alma, porque esa lágrima soy yo, otra vez quejándome de mi fragilidad, viéndome desde afuera, diciéndome qué tonta que soy, regañándome por la facilidad con que me quiebro. "Mentiste" me dice, y se cae, se separa de mí. Entonces otra vez soy yo sola, con todo mi cariño en las manos, lo miro y se marchita, porque necesita de tu agua, y es mi miedo el que la seca, o tal vez el tuyo el que aleja tus olas de mi orilla. Tal vez está mal que yo sea un libro abierto, tal vez está mal temerle a la pregunta, si después de todo el corazón se rompe igual.
Tal vez no entendiste que si todo se vuelve igual, entonces todos los días los prefiero así, que no me importa, porque entonces todos los días.... No quiero ahogarte más, así que terminé.

martes, 9 de octubre de 2012

HisteriArmonía


Cuando te fuiste creí que te habías llevado hasta el aire, y que solamente me habías dejado tus ojos para llorarlos, que no tenía cómo hacer que mi llanto tenga sonido y color. El color de la tristeza no tiene nombre, son todos. Mi grito de dolor es un arco iris atrapado en una burbuja, sin forma y que nunca estalla, que viaja lejos, que soporta punzadas, que choca con todo y trata de no sentir nada, que se llena de pesares, que pocos son livianos, pero acumulados pueden hasta hacerme sangrar de ira. Y que cuando llega al horizonte, donde ya me olvidé por qué gritaba, mi burbuja densa de sopesares y reflexiones abatidas deshace sus paredes raspadas, lastimadas, cansadas. Dejando caer todo su peso interior encima de los hombros de alguien más, tal vez los equivocados, y el grito puede que pase por sus oídos sin provocar lo necesario.
Me siento sola, y me siento peor que eso. Una burbuja nueva quiere salir y morir al segundo de vida, una burbuja de espinas llenas de tu veneno, del veneno que me hiciste tomar, un ácido que me quemó las alas y me está amargando el corazón. Un tropezón no es caída, todavía me puedo arrastrar y ver todo mi orgullo destrozado... Tengo fuerzas para armarlo de nuevo y bombardearte con la pólvora con la que me llenaste. Pero esto es una simple cadena, porque cuando pegue cada pieza de mi coraje, el amor que llevo adentro lo va a disolver todo, y otra vez me va a tapar la boca, y va a empujar esta burbuja bien lejos, muy lejos, donde no la puedas escuchar.

sábado, 6 de octubre de 2012

Aeslaprimeraletradelosproblemas


Del amor nacen todos los sentimientos, hasta el de odio... Si no fijate cuando me hacés sufrir; al menos debería agradecerte por hacerme sentir que al menos algo nos pasa, y que no estoy vacía, ni vos tampoco, y por SABER tenerte la paciencia suficiente como para poder reflexionar en vez de desistir, de resignarme a tu rigidez y no soportar tu lejanía.
El orgullo nos tapa las venas, y la explosión no tarda en llegar, y en dejarnos de rodillas una vez más y llorarnos, y pedirnos perdón los unos a los otros. Y miento si digo que ambos estamos en el juego, cuando, reitero, la que se cansa de esperar y da un paso en falso soy yo... Entonces otra vez caigo en tu posesión disfrazada de cariño, me olvido de tus abrazos punzantes, de tus palabras hirientes y otra vez te dejo el corazón en la palma de la mano para que lo estampes de nuevo.


Y sí.



Te perdono.

martes, 7 de agosto de 2012

Cuando al alma le falta lugar

Respiro hondo y te veo. Intento compartir el mismo aire, y no robármelo de esa manera tan particular tuya, tan insólita. ¿Qué sentido tiene que me aturdas de esta forma?
Estoy encerrada en un recuerdo, como si no tuviera otro recurso para existir, y en ese recuerdo se me olvida descansar de vos. Esa madrugada en la que amanecía el cielo tenía un color desconocido y mágico. La luna seguía varada, llena, mirándonos. Nos sorprendió como recién nacidos, la miramos. Ahí estaba, cómplice de nuestro delito del color de la sangre y del fuego. Nuestra sangre, ese fuego que nos quemó la ropa, que nos volcó en las plumas y nos obligó a jugar a querernos, a despegarnos del mundo.
De sopetón abriste esa jaula inventada y me pediste que sea libre, afuera llovía.
No puedo contra la reminiscencia de tu suave piel de león, sacaste tus espinas afuera.
Me quitaste de improvisto el lápiz y el papel, cuando lo que me sobraban eran palabras y mi sofoco me ganaba. Respiro hondo y mi lamento ya no me deja verte, y entonces me invitás a pasar de nuevo. me secás la cara con tus manos, y un beso de consuelo puro me desata de mi nostalgia. Y yo, tan tonta, me apego otra vez a esta tontería que tenemos los dos, a este amor fraudulento que me inventé para ser feliz, y que hasta hoy al menos, cumple su cargo.

sábado, 4 de agosto de 2012

Sos náufrago

Soy inocua, y con tu desdeño me consumo como el oxígeno. Vos creés que sos mi fuego, y simplemente sos tu propia ponzoña. Ves a través de mí, soy cristal, agua pura, tibia. Las sirenas te distanciaron de mis orillas, donde no me tocás, y te olvidas que existo. Te espanta mi perfume devoto, mi constante regalonear. Supongo entonces, es tiempo de trasladar mis olas hacia otro lugar. Sé que no es mi culpa, vos mismo te quisiste ahogar.

jueves, 31 de mayo de 2012

Diez+Ocho

Cerrabas los ojos, no sé si era el cansancio o si solamente querías despertar del sueño que era mío.
Yo estaba sentada en tu regazo, escuchando el suspiro que librabas entre cada beso. Teníamos el corazón prendido fuego, y las manos tan heladas que parecían de otro rompecabezas, pero no te importó. Las hiciste tuyas, las pegaste a mi espalda como pensando que el frío no traspasa mi piel. 
El tiempo me cortó las alas, pero alargó los minutos y me aferró a la porción de cariño que trajiste para mí en un bolsillo.
Yo estaba sentada en tu regazo, adornabas ese banco de la plaza, tan desierta, eras una obra de arte que solamente yo admiraba. Envueltos en la brisa de la madrugada, añorando más estar cubiertos de piel y sábanas, estábamos ahí y lo demás apenas valía nada.
Yo estaba sentada en tu regazo, y tus manos caminaban por mis piernas regalándome cosquillas, y un beso tuyo acarició mi cuello, incendiando las hojas de un otoño que creía permanente. Y tus ojos me recordaron a ese sabor que desconozco.
Yo estaba sentada en tu regazo, pensando en la mejor manera de morir. ¿Qué más podría pedir? Respirando suave, profunda e imposiblemente relajada, mecida entre el calor de tus brazos y tu pecho sin otra prenda que el mismo aire, después de repasadas esas líneas que todavía no ensayamos, con mis labios impregnados del perfume de hasta la mas ínfima parte tuya, cansada de buena gana, con las manos gastadas por tu piel, con una euforia tranquila y un alma privilegiada, afortunadamente feliz, hipnotizada por la calma de tu presencia, cerrando los ojos sin olvidarte, escuchándote respirar, me desprendo así de mi cuerpo...
Pero yo estaba sentada en tu regazo, más feliz así, olvidando una vez más el tiempo, recordando que tu amor se limitaba hasta un momento que no quise ver.

lunes, 7 de mayo de 2012

Canción.

Te veo, tan distante y tan hermoso. Te anhelo, siento el aire de tus besos en mis ojos. El deseo de rozarte con la punta de mis dedos duele más cuando recuerdo los millones de pisadas que daría por llenarte de mi aliento, por ocupar ese lugar a tu lado y leerte en este cuento, sin rencor de lo prohibido y sin rastro de lamentos.
Imagino el sabor de tu cuello, el color de tu saliva y el olor de tus placeres. Quiero ver en vivo el resplandor de tus pupilas y probar tus labios en su atardecer, cuando ya no aguantes más esa tensión de lo imposible, tenerte en mi mano un largo rato y hartarme del silencio que predije en esta noche.
Seamos nuestros de una vez, hablemos con la piel, quememos espuma y algodón, sintamos con la voz el paisaje de este juego, este amor obnubilante que te envuelve en un pétalo de sol. Unamos nuestra sombra, seamos un color, busquemos una nube con el nombre de los dos, abramos la ventana y que el viento se desplace acariciando el tobogán de nuestros brazos atrapados. No me sueltes nunca más, no volvamos hacia atrás, ya me aterra este sabor que se siente si no estás...

viernes, 20 de abril de 2012

No existe este miedo.

Algún día vas a darme ese abrazo que, imagino, tenés tan guardado, vas a sentir mi corazón latiendo, vas a enamorarte de mi perfume, vas a permanecer con mi luz en tus ojos, vas a cerrar los labios imaginando un beso mío... De ahí en adelante vas a mirar tus manos y sentir que te hago falta, vas a soñar despierto con esa próxima vez, vas a desearlo, suspirarlo.
Me enseñaste que hay cosas que solo el tiempo sabe cambiar y no uno mismo... Mentiste, mentís. No sos vos.
No entiendo esta tensión, esta aversión, si cuando sos solo mío (y al mismo tiempo no) y lo mío es todo tuyo, querés dejar de un lado el amor...
Mientras discutís con mis oídos haciendo énfasis en mis errores, mi cabeza piensa torpemente en una explicación, en una excusa para desnudar tu alma.
No escapes más de mí, eso duele más que la misma palabra "sufrir".

miércoles, 11 de abril de 2012

Una estrofa con arándanos y perros que ladran. Y también está tu mamá.

El olor de un incendio, flores que se queman, se consumen. Un escalera infinita que bajás acelerando por la curva de mi oreja.Un espiral de colores que recién nacen, amanece. Y un beso del sabor del caramelo que nunca probaste. El suelo es de algodón, terciopelo y lija, y las cosquillas en tus pies son adictivamente dulces. No querés parar, y me entendés. El cielo es totalmente blanco, pero refleja un arco iris que pintó él con su mano en un acorde. El aire se perfuma cuando habla, y sus palabras son abstractas, los tambores gritan desde abajo. Y cuando sonríe se encienden mis labios. No quiero parar, y me entendés.

sábado, 31 de marzo de 2012

Jugar con fuego

Queríamos esconder todo detrás de una pluma. Queríamos escribir con esa pluma en la piel del agua. Queríamos tomar el agua y evaporarnos, elevarnos en una nube perfumada con los pétalos, esos que queríamos robarnos en un intento de ser viento, y volar sobre ellos.
Querías mirar al sol con los ojos bien abiertos, enceguecer con ese resplandor que no ves en mí. Querías cerrar los ojos y recordarlo en tus párpados pegados.
Quería sorprenderme con tus actos vacíos, con tu cariño reciclable, con tus besos ajenos...

miércoles, 28 de marzo de 2012

Tu música.

A veces respiro hondo. 
A veces veo cada cosa con atención, miro.
A veces saboreo cada comida y disfruto.
A veces escucho música para inspirarme.
A veces toco, siento la textura de todo.
A veces el tiempo es tiempo y nada más.
A veces cierro los ojos e imagino un mundo nuevo.
A veces respiro...
Pero apareciste vos y me falta el aire, porque quiero.
Apareciste vos y vivo un sueño entero, y lo mantengo en un recuerdo.
Apareciste vos, mi tiempo es infinito, y no algo más que gastar.
Apareciste vos y solo quiero sentir tu piel.
Y cuando estoy con vos, mi música es tu voz.
Y cuando estoy con vos lo único que quiero probar son tus besos.
Y lo único que quiero ver es tu universo, tu perfección tan abstracta...
Y me falta el aire porque quiero.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Nube.

La vida es una sola, una porque no sabemos si hay más. La vida es una, el objetivo es demostrar lo que somos capaces de dar.
Cuando miro para atrás no me arrepiento de nada, y veo que no existe un error del cual arrepentirse, y todo lo que hice me trajo hasta lo que tengo hoy, y cada cosa transformó mis sueños y levantó cada ilusión en mí.
Cuando miro a los horizontes infinitos, a las posibilidades que me hacen sentir tan desnuda, insegura... me hacen sentir ese miedo a quién sabe qué cosa, tal vez a lo impredecible, a que me arrebaten el futuro, la gente a mi alrededor, el amor.
Cuando miro a un costado te veo, quiero caminar con vos para adelante, hacia lo desconocido. Ver qué pasará. Quiero sostener tu mano pero te escapás de mí, intento ser algo importante para vos, alguien excepcional. De todas maneras no me cuesta nada intentarlo de nuevo, crecer es insistir en lo mismo más de una vez. No te pido más que comprensión y ese amor que fingís, que aunque lo sepa me hace bien. Solamente es algo más que quiero hacer, despertarme de un sueño al amanecer y verte a mi lado respirando, con los ojos cerrados. Tenerte aunque no seas mío completamente. 
Aunque ahora que lo pienso con claridad, tengo más miedo a perderte, y terminar el camino con la persona equivocada... 
Tal vez me estoy llevando la vida por delante, y la razón es tan simple... No quiero perderme nada, y quiero demostrarte que las cosas pueden cambiar hasta en el transcurso de un simple parpadeo. Y de eso se trata, de cambiar esa manera que tenés de ver las cosas, tal vez algún día me veas como algo más.

viernes, 9 de marzo de 2012

Cuando pienso en vos

¿Que es lo que estarás haciendo en este momento? 
Yo estoy nadando en el mar de  mis recuerdos, recorriendo las postales imaginarias de una cumbre que corona esa montaña de emociones, donde siempre se aparece tu persona. Ese fantasma de las noches que guardé en un cofre, protegiendo con lujo de detalles cada una de las reacciones que tu creatividad, tan infinita, desataba en mi memoria. 
Me pregunto si pensás en estas cosas. Si esperás con estas ansias. Si soltás en un suspiro una fracción de esta inquietud que empieza en la punta de mis cabellos y termina en esa línea tan delgada, que distingue la planta de mis pies con el aire sobre el cual camino, cuando pienso en vos.
El último momento impulsivo de mi vida dejó una secuela en mi interior:
El viento balancea suavemente las amapolas bajo mis pies.
Caigo sobre un colchón de algodón recién cosechado.
Con los ojos cerrados siento un perfume que me recuerda a vos.
La música va trotando con sus cascos herrados de plumas, jugando a hacerme cosquillas en el oído. 
Me ahogo en el recuerdo de cada beso, trato de salir a flote con la advertencia de que no existe nada más que un límite, frágil como el cristal, entre lo que siento, y el amor. 
Entonces vuelvo a ser yo.


sábado, 3 de marzo de 2012

Él

Él irrumpe del sueño a mi sorpresa, cuando jugando a hacer el amor, me habla de una conexión que hace tiempo buscaba. Él me pide tranquilidad en medio de la lluvia torrencial de mi pasión. Él esconde tan mal el amor en sus acciones, enredando mis pensamientos, mis emociones.
Con anécdotas de él y yo podrían crearse más de mil canciones, y lo haría, si no supiera que a mi alcance sólo tengo sus inquietas supersticiones.
Una poesía suya espolea un cimarrón galope en mi pecho. Una melodía se compone en mi cabeza con el pasar de ciertos hechos. Una sinfonía de suspiros, de manos que se entrelazan, de caricias que sus labios le regalan a mi cuello.
Él me disfruta mientras mi imaginación recorre todos estos pensamientos, como si supiera cuáles son exactamente esos pecados que tientan mis expresiones. Él invade mi suelo, recrea mis sueños más intensos y discretos. Él va conociendo de a poco cada uno de mis secretos.
Es irónico cómo, a mi parecer, él subestima mi frágil autocontrol, mientras me pone a prueba, jugando conmigo a ser su barquito de papel.
Pero cuando los vientos cambien y mis velas arrastren esta sensación incógnita, voy a esperar con mis ansias inútiles a que él cruce a nado el mar, rogando por mí.

jueves, 16 de febrero de 2012

Es como aire fresco y asfixia

Quiero besar tu otra vida, sentirnos bien...
Entre los dos quiero que te encuentres, cómodo y cálido, que te quedes por siempre así, como si hubieses nacido otra vez, entre mis brazos, sobre mi pecho. Enfrentando nuestros labios en una pelea de fuego y silencio, un silencio que se escucha por más que nos tapen los oídos. Un silencio que rompe sus cadenas y sale de nosotros como un suspiro... Más bien, es un suspiro que pide más y más, se vuelve adicto al aire con que se mezcla cuando sale, se perfuma con el ardor del ambiente y viaja, y se va lejos, donde por fin es libre y ya no está atrapado en nosotros esperando por salir en un suave vibrar de cuerdas vocales. Un sonido que endulza nuestros oídos.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Lo que quiero

Escuchar el sonido del aire que corre por tu nariz cuando sentís el olor de mi pelo.
Sentir esa cosquilla eléctrica que genera el roce de tus dedos con mi piel, y ese escalofrío en mi cuello provocado por los besos de tus fauces de terciopelo. Ver tu expresión tan complicada y no saber si en realidad es al revés, o solamente yo te quiero. Pensar en la próxima vez como si fuera un recuerdo pasado, con la misma música, pero con una idea totalmente diferente.

martes, 14 de febrero de 2012

Desamorados

Cuando me levanté temprano para bañarme, sentí ese nudo raro en el estómago, ese nudo que te provoca un malestar, ese nudo que me hizo pensar en qué puedo estar equivocada. Esa mañana mis lágrimas se confundieron con las gotas de la ducha. Sentía (siento todavía) que lo había perdido por completo.
No quiero anclarme a la primera persona que se me cruce ofreciendo un amor de mentira, que "garantiza" una diversión sin dejar rastro alguno de dolor. 
No sé por qué estaba llorando (si es que lo estaba, y no era agua solamente). No sé de qué manera soy más infeliz, buscando tu cariño invisible, o dándome por vencida, y quedarme con MENOS de lo que tengo ahora, por no decir nada. 
Solamente digo cosas negativas ¿Qué vas a hacer al respecto?

miércoles, 8 de febrero de 2012

Es inútil

Querés caminar con los pies descalzos por el "pasto fresco" de tu pasado, sin recordar los cristales de ese frágil corazón que te perteneció y se hizo añicos, sin pensar que ese pasto ya esta marchito. No entra en tu cabeza nada más que esa palabra, ese nombre que vestís de amor, un amor tan seco y quebradizo, transparente como las hojas de ese otoño frío que pasaste en otros brazos, que entibiaron tu cuerpo con caricias nuevas.
Vanamente presionás una idea que no quiere salir  nunca mas, una idea que le pertenece a aquella que la merece más que vos.

Sentirse identificado.

No tengo nada que ocultarte, ni el derecho de que me pertenezcas. Esto que tenemos no es amor, mas sino el calor que no encuentro en otras manos,en otros labios. Por más que tu pasión sea esa mujer que me enciende con sus palabras abstractas, que acaricias con el amor que para mí no existe, me es imposible evitar querer ser algo excepcional.
Supongo tampoco puedo depender de tus hombros, lo deduje por tu interés inexistente. Pero en tus brazos soy diferente, tumbada en tu pecho soy algo así como "feliz", ahogada en ese humo espeso, intoxicante, que vos no necesitas para sentir lo que yo siento, flotando en esas canciones mientras me veo en tus ojos, esos ojos que me ven como a una más, pero que, aún así, provocan que mi obstinada ilusión me halague sin pretextos.
Te preocupa que exista algo hacia vos en mí, y yo te digo que voy a ser responsable de ese dolor, porque, como dije, no puedo contar con tus hombros para derramar lágrimas, ni con tus manos mágicas para secarlas. Te digo inútilmente que no pasa nada, para después arruinarlo con palabras que expresan algo así como un sentimiento que no se si siento o invento.

martes, 31 de enero de 2012

Cupido

Nací con el defecto de darle importancia a cosas sin valor.
Anoche me dormí escuchando una canción y pensando en esa situación, qué locura, pensando en una situación que ni siquiera existió. Pero te voy a decir una verdad: Yo sí creo que nuestro amor no existe, no te asustes. Disfrazo las cosas que no debería hacer en cosas que me gustan, y eso es algo que me sale muy bien. Pero ¿sabés qué pasa? no tengo la fuerza suficiente para despegarte de mi cabeza. Me inventé una mentira que ahora creo yo misma. Creé una filosofía que sigo sola, mientras todos los demás me miran como a una loca, me critican y me quieren resolver las ideas. Sin embargo mi mente sigue girando en torno a un cuento que imaginé, una fábula que estuvo a pasos, o mejor dicho "prendas" de ser una memoria.
La gente me dice que estoy equivocada, que voy mal y tratan de darme consejos. Y yo hago como que escucho, para no perder la costumbre... Imaginate, si no sigo mi propio consejo, ¿qué te hace pensar que te escucharía a vos? ¿Qué creés que pienso cuando querés darme una ayuda? Si cuando te doy mis consejos me baso en hipótesis (para nada absurdas) que pongo a prueba y no me resultan A MÍ. Es irónico, porque todo te sale bien a VOS, y yo estoy afuera mirando todo y preguntándome si di un paso en falso en mi ejemplo, pensando en qué me habré equivocado, si estas haciendo exactamente lo que yo te dije, y cuando quiero ver que pasa, me doy cuenta en donde estoy parada. Me doy cuenta de que mi suelo es un volcán, agrietado y con las puertas al mismísimo infierno.
A lo mejor no debería ser tan buena, no tendría que tratar de ayudarte, y simplemente ver cómo tu torpeza va desmoronando todo lo que yo podría construir con simples palabras habladas.
¿Quién conquista a la bestia? Será que me equivoco de persona y de táctica cuando trato de ayudarme a mí, y hacer mis cosas.

lunes, 9 de enero de 2012

Explotar

A veces se siente como ahora, como querer decirte todo, como tener solamente este recurso y, como siempre, no recibir tu respuesta. Y así te lastimo más, no me gusta lastimarte. Pero yo también estoy herida, cansada de caerme, de quebrarme por cada esperanza que rompés en mí.
Valoro cada cosa que hacés por mí, pero de verdad veo que me falta mucho para estar a tu altura, para ganarme lo que tuve una vez en un corto lapso de mi vida. Veo que no puedo ser lo que es ella para vos. No soy ella, no soy ella y te amo más.
No puedo cambiar ni pretender cambiarte, no sé por qué lo intento todavía, si nuestro amor se desgasta, es un caramelo, es dulce, pero no es para siempre. El amor empalaga, entonces, hay que disfrutarlo de a poco, y tal vez yo lo pido a cucharadas, y no debería... Pero es lo único que te pido y se lo das a alguien más... O ni siquiera a "alguien más", sino a ella.
No sé por qué lloro si solamente es amor, y no sé por qué pienso que solamente es amor.
No sé por qué creí que iba a dar vuelta tu vida, si ya estabas en tu nube.
No sé por qué quise conquistar tu corazón con una cosa tan insulsa y sin sabor como mi amor.
Ya no hagas fuerzas para quererme, porque el cariño es algo que sale sin presión. Y erróneamente te presioné, y creí que podría conseguirlo.
Arruiné tus cosas, dejaste algo que querías por algo que te da igual.
Y si me equivoco, acaso ¿es difícil explicarme las cosas? Quisiera estar equivocada, y saber que estoy equivocada.

lunes, 2 de enero de 2012

Hoy.

A veces nos encaminamos hacia una colisión y no lo sabemos. Ya sea por accidente o intencionalmente, no podemos evitarla.
Una mujer en París iba a ir de compras. Pero olvidó su abrigo y regresó por él. Al agarrar su abrigo, sonó el teléfono. Se detuvo a contestarlo y habló un par de minutos. Mientras la mujer hablaba, Daisy estaba ensayando para bailar en La Ópera de París. Mientras ensayaba, la mujer ya había colgado y había salido a buscar un taxi. Un taxista había dejado a un pasajero y había parado a tomar un café. Todo este tiempo, Daisy había estado ensayando. Ese taxista que había dejado un pasajero antes y había parado a tomar un café recogió a la dama del abrigo, a quien previamente se le había ido otro taxi. El taxista paró para dejar pasar a un peatón que había salido a trabajar minutos tarde porque no puso la alarma. Mientras que el hombre que despertó tarde cruzaba la calle, Daisy había acabado de ensayar y estaba dándose una ducha. Mientras ella se duchaba, el taxi esperaba que la dama del abrigo recogiera un paquete, que no estaba envuelto porque una empleada había roto con su novio, y se le había olvidado. Ya con el paquete envuelto, la mujer, de regreso en el taxi fue bloqueada por un camión. Mientras, Daisy se estaba vistiendo. El camión se fue y el taxi se pudo mover, mientras Daisy, la última en vestirse, esperaba a una amiga con una agujeta rota. Mientras el taxi estaba parado en un semáforo, Daisy y su amiga salieron por atrás del teatro.
Si una sola cosa se hubiera alterado, si la agujeta no se hubiera roto, o el camión se hubiera movido antes, o el paquete hubiera estado listo porque la chica no hubiera roto con su novio, o ese hombre se hubiera despertado minutos antes, o el taxista no hubiera parado a tomar un café, o la mujer hubiera recordado llevar su abrigo y se hubiera tomado otro taxi, Daisy habría cruzado la calle y el taxi habría pasado de largo. La vida es una serie de incidentes y vidas que se cruzan, fuera del control de nadie.
Ese taxi no pasó de largo, y ese taxista estaba distraído, y ese taxi atropelló a Daisy.