viernes, 20 de abril de 2012

No existe este miedo.

Algún día vas a darme ese abrazo que, imagino, tenés tan guardado, vas a sentir mi corazón latiendo, vas a enamorarte de mi perfume, vas a permanecer con mi luz en tus ojos, vas a cerrar los labios imaginando un beso mío... De ahí en adelante vas a mirar tus manos y sentir que te hago falta, vas a soñar despierto con esa próxima vez, vas a desearlo, suspirarlo.
Me enseñaste que hay cosas que solo el tiempo sabe cambiar y no uno mismo... Mentiste, mentís. No sos vos.
No entiendo esta tensión, esta aversión, si cuando sos solo mío (y al mismo tiempo no) y lo mío es todo tuyo, querés dejar de un lado el amor...
Mientras discutís con mis oídos haciendo énfasis en mis errores, mi cabeza piensa torpemente en una explicación, en una excusa para desnudar tu alma.
No escapes más de mí, eso duele más que la misma palabra "sufrir".

miércoles, 11 de abril de 2012

Una estrofa con arándanos y perros que ladran. Y también está tu mamá.

El olor de un incendio, flores que se queman, se consumen. Un escalera infinita que bajás acelerando por la curva de mi oreja.Un espiral de colores que recién nacen, amanece. Y un beso del sabor del caramelo que nunca probaste. El suelo es de algodón, terciopelo y lija, y las cosquillas en tus pies son adictivamente dulces. No querés parar, y me entendés. El cielo es totalmente blanco, pero refleja un arco iris que pintó él con su mano en un acorde. El aire se perfuma cuando habla, y sus palabras son abstractas, los tambores gritan desde abajo. Y cuando sonríe se encienden mis labios. No quiero parar, y me entendés.