sábado, 6 de octubre de 2012

Aeslaprimeraletradelosproblemas


Del amor nacen todos los sentimientos, hasta el de odio... Si no fijate cuando me hacés sufrir; al menos debería agradecerte por hacerme sentir que al menos algo nos pasa, y que no estoy vacía, ni vos tampoco, y por SABER tenerte la paciencia suficiente como para poder reflexionar en vez de desistir, de resignarme a tu rigidez y no soportar tu lejanía.
El orgullo nos tapa las venas, y la explosión no tarda en llegar, y en dejarnos de rodillas una vez más y llorarnos, y pedirnos perdón los unos a los otros. Y miento si digo que ambos estamos en el juego, cuando, reitero, la que se cansa de esperar y da un paso en falso soy yo... Entonces otra vez caigo en tu posesión disfrazada de cariño, me olvido de tus abrazos punzantes, de tus palabras hirientes y otra vez te dejo el corazón en la palma de la mano para que lo estampes de nuevo.


Y sí.



Te perdono.

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