Algún día vas a darme ese abrazo que, imagino, tenés tan guardado, vas a sentir mi corazón latiendo, vas a enamorarte de mi perfume, vas a permanecer con mi luz en tus ojos, vas a cerrar los labios imaginando un beso mío... De ahí en adelante vas a mirar tus manos y sentir que te hago falta, vas a soñar despierto con esa próxima vez, vas a desearlo, suspirarlo.
Me enseñaste que hay cosas que solo el tiempo sabe cambiar y no uno mismo... Mentiste, mentís. No sos vos.
No entiendo esta tensión, esta aversión, si cuando sos solo mío (y al mismo tiempo no) y lo mío es todo tuyo, querés dejar de un lado el amor...
Mientras discutís con mis oídos haciendo énfasis en mis errores, mi cabeza piensa torpemente en una explicación, en una excusa para desnudar tu alma.
No escapes más de mí, eso duele más que la misma palabra "sufrir".
No hay comentarios:
Publicar un comentario