Voy nadando, en realidad floto en el agua cálida de una lágrima que pasea por mi cara, una lágrima que no entiende por qué nació, que me mira triste y confundida. Se va de mi cuerpo, tan afligida por existir, porque ella también siente lo que mi alma, porque esa lágrima soy yo, otra vez quejándome de mi fragilidad, viéndome desde afuera, diciéndome qué tonta que soy, regañándome por la facilidad con que me quiebro. "Mentiste" me dice, y se cae, se separa de mí. Entonces otra vez soy yo sola, con todo mi cariño en las manos, lo miro y se marchita, porque necesita de tu agua, y es mi miedo el que la seca, o tal vez el tuyo el que aleja tus olas de mi orilla. Tal vez está mal que yo sea un libro abierto, tal vez está mal temerle a la pregunta, si después de todo el corazón se rompe igual.
Tal vez no entendiste que si todo se vuelve igual, entonces todos los días los prefiero así, que no me importa, porque entonces todos los días.... No quiero ahogarte más, así que terminé.
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