El olor de un incendio, flores que se queman, se consumen. Un escalera infinita que bajás acelerando por la curva de mi oreja.Un espiral de colores que recién nacen, amanece. Y un beso del sabor del caramelo que nunca probaste. El suelo es de algodón, terciopelo y lija, y las cosquillas en tus pies son adictivamente dulces. No querés parar, y me entendés. El cielo es totalmente blanco, pero refleja un arco iris que pintó él con su mano en un acorde. El aire se perfuma cuando habla, y sus palabras son abstractas, los tambores gritan desde abajo. Y cuando sonríe se encienden mis labios. No quiero parar, y me entendés.
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