A veces nos encaminamos hacia una colisión y no lo sabemos. Ya sea por accidente o intencionalmente, no podemos evitarla.
Una mujer en París iba a ir de compras. Pero olvidó su abrigo y regresó por él. Al agarrar su abrigo, sonó el teléfono. Se detuvo a contestarlo y habló un par de minutos. Mientras la mujer hablaba, Daisy estaba ensayando para bailar en La Ópera de París. Mientras ensayaba, la mujer ya había colgado y había salido a buscar un taxi. Un taxista había dejado a un pasajero y había parado a tomar un café. Todo este tiempo, Daisy había estado ensayando. Ese taxista que había dejado un pasajero antes y había parado a tomar un café recogió a la dama del abrigo, a quien previamente se le había ido otro taxi. El taxista paró para dejar pasar a un peatón que había salido a trabajar minutos tarde porque no puso la alarma. Mientras que el hombre que despertó tarde cruzaba la calle, Daisy había acabado de ensayar y estaba dándose una ducha. Mientras ella se duchaba, el taxi esperaba que la dama del abrigo recogiera un paquete, que no estaba envuelto porque una empleada había roto con su novio, y se le había olvidado. Ya con el paquete envuelto, la mujer, de regreso en el taxi fue bloqueada por un camión. Mientras, Daisy se estaba vistiendo. El camión se fue y el taxi se pudo mover, mientras Daisy, la última en vestirse, esperaba a una amiga con una agujeta rota. Mientras el taxi estaba parado en un semáforo, Daisy y su amiga salieron por atrás del teatro.
Si una sola cosa se hubiera alterado, si la agujeta no se hubiera roto, o el camión se hubiera movido antes, o el paquete hubiera estado listo porque la chica no hubiera roto con su novio, o ese hombre se hubiera despertado minutos antes, o el taxista no hubiera parado a tomar un café, o la mujer hubiera recordado llevar su abrigo y se hubiera tomado otro taxi, Daisy habría cruzado la calle y el taxi habría pasado de largo. La vida es una serie de incidentes y vidas que se cruzan, fuera del control de nadie.
Ese taxi no pasó de largo, y ese taxista estaba distraído, y ese taxi atropelló a Daisy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario