Yo que sé si no entendés que siempre te tengo en cuenta, que no me importa un carajo nadie más que no seas vos. Y aunque no estuviste conmigo esta tarde, ni lo vas a estar hasta no sé qué día, no me importa, soy esa loca que te espera, esa loca que ya no soportás y que tal vez no querés ni ver, ni escuchar, ni leer, ni recordar. Pero te espero a ver si me amás un poco, pero me conformo con ese “yo también”, pero me alegro cuando me respondés, pero pienso que no te importa, pero eso no lo sé…
A veces me detesto por tener la razón (la tengo, no podés negarlo), por querer escuchar una respuesta por más que la misma duela. Me odio porque después de decirte todo me arrepiento (por fuera), me retracto, pero sigo con lo mismo porque no soporto más ese silencio. A ver si entendés: ME MATÁS, lentamente, de a poco.
Y lo peor de todo es que cuando me retracto, lo hago porque pienso que te “reviento” con mis “exigencias”, con mis reclamos de cariño y de respuestas. Y lo peor de todo es que me arrepiento y empiezo de nuevo, porque no soporto mentirme a mí misma. Y lo peor de todo es que me retracto de nuevo porque creo que, ahora sí, DE VERDAD TE REVIENTA. Y lo peor, ahora sí peor, es que rompo en llanto por sentirme tan monstruosamente insoportable con vos, y creo que llorar es lo que menos soportás de mí, y lo que más hago últimamente y sin querer… Porque lo que menos quiero hacer ahora es llorar, quisiera poder estar un poco más feliz… Quiero decir, lo estoy, estoy feliz de poder tener al menos esta parte de tu amor, que no sé si es amor (para mí lo es). Si no lo es, bueno, puedo conformarme con esto, puedo estar bien así, al punto de llorar un poco más de lo normal, al menos un tiempo. Pero creo que puedo llevarlo adelante, hasta que sea una costumbre, hasta cansarme de llorar, o simplemente hasta resignarme. Pero si realmente es eso, si es amor, lo único que pido, lo que te SUPLICO, por la sangre que corre en mis venas, por mis lágrimas, por mi ser, es que no me dejes caer más, no quiero derrumbarme nunca más. No quiero ser la persona más infeliz de la tierra, no quiero tener esta sensación que tengo ahora, de querer llorar por una tristeza que no conozco, no quiero llorar sin motivos, porque eso es lo que hace la gente que es infeliz.
Despacito una lágrima cae, casi a propósito, por el surco nasolabial, como si tratara de marcarlo un poco más para que no se borre ese recuerdo de mi sonrisa, como reclamándome que está cansada de caer siempre por “tal motivo”.
Me pregunto si le das importancia a las cosas que escribo. Me gustaría que lo hicieras, ya que sabés que todo lo que escribo es para vos.
Y también me odio por eso, por que todo lo que está en mi cabeza es para vos.
alguna vez te daras cuenta de las cosas que perdes? que te hicieron bien alguna vez? y por las cosas que las cambias? a veces te vas a sentir muy mal.. y espero que eso te ayude a crecer
ResponderEliminar